Día 4° de Quinario 2018

El cristiano tiene que ser auténtico, esto nos lleva al punto determinante, “ser cristiano es un acto de libertad y un acto de amor. Es una decisión libre y voluntaria”.
Porque no se puede vivir con el Señor si no es unido a Él por el amor, puesto que es lo que nos da la seguridad de que lo que estamos haciendo lo hacemos de acuerdo con el Señor.
No se puede ser cristiano de otra manera, no todo vale.
La coordenada principal es amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo.
Hay que pensar sentir y obrar como Él.
Una cosa es ser pecador y otra inhibirse de la fe. Cada vez que nos inhibimos de nuestra fe le estamos dando la espalda a Él.
Venir solo el Martes Santo es ser como las flores falsas, somos hermanos de la Candelaria libremente y eso conlleva una máxima elevada, el amor de Dios.
El amor con amor se paga y se establece asi una deuda entre los hermanos.
El libro de reglas marca claramente los objetivos primarios de la hermandad, que son el amor a Dios y al prójimo.
Estos puntos nos obligan como hermanos de la Hermandad.
Ser cristiano libre con amor, igual que ser hermano de la Candelaria. Porque nos estamos jugando nuestra salvación.

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