Salve Regina

Acaricia el alma la luz eterna de tus ojos cálidos e intensos;dulzura dolorosa que pasea por callejuelas y se pierde entre naranjos en flor.

Fuente cristalina de la que bebe el pecado para redimirse, y el afligido cure sus heridas.

Dime Madre, ¿acaso hay algo más hermoso que pueda entregar el corazón? ¿hay oración más íntima que no sea en la soledad de mi camino mientras me acompañas?

Quisieran mis labios articular palabra alguna que consolara tu pena.
En esa tarde en la que todo el puzzle va encajando sus piezas, regresa a mí aquel sentimiento que creí olvidado por los rincones desmemoriados.
Prendido está mi ser de la pureza Inmaculada que proclama tu nombre allá por dónde los ángeles susurren…
Candelaria.
Es una escritora con una dilatada experiencia, colaboradora en Artesacro, ha escrito para diversas Hermandades entre las que destacan Pasión, Macarena, Carretería. También ha publicado cinco veces en Mp7 de el Correo de Andalucía y próximamente la sexta. También ha escrito para Cigarreras, Tres Caídas, Tejera. En la actualidad anda preparando un libro con la editorial Círculo Rojo.

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