In Memoriam. José Luis Vargas Cala “Luiki”

Con absoluta sorpresa hemos perdido ayer sábado a nuestro hermano José Luis Vargas, al que todos cariñosamente conocíamos por “Luiki”. Durante décadas frecuentó nuestra Hermandad y la parroquia de San Nicolás, pues era hermano de Pepa, esposa del entonces sacristán de San Nicolás, Isidro Ramos Suero.

Alistado en las filas candelarias, realizó muchos años la estación de penitencia hasta 2017, la mayor parte de ellos portando el libro de Reglas, llevando siempre en su bolsillo una funda de plástico para protegerlo “por si llovía”. Su colaboración con el equipo de priostía desde los años noventa fue importantísimo, siempre dispuesto a realizar la tarea encomendada con discreción y eficacia.  Le van a echar de menos.

Incorporó a nuestra corporación a su nietos, los hermanos Iván, Rubén y Miriam Acero, que desde pequeños corretearon por las naves de San Nicolás y por el patio, empapándose de su cariño a nuestros titulares. Siempre fue cariñoso y atento con los demás, especialmente con los más pequeños, para los que siempre tenía detalles y gustaba de regalar golosinas. Hoy, esos niños, que te consideraban “su abuelo de la Hermandad”, lloran tu partida.

Nadie podía imaginar, habiendo estado la noche del viernes ayudando a montar el altar para el triduo sacramental, que sería su última noche en la Hermandad. Incluso había pedido reserva de sitio para asistir a la Función del Centenario del próximo domingo. La va a poder contemplar más cerca que nadie del Señor de la Salud y de su Bendita Madre Candelaria.

Nuestro más sentido pésame a sus familiares, de forma especial a sus nietos y a sus sobrinos, los hermanos Ramos Vargas. Descanse en paz.

2 Respuestas a “In Memoriam. José Luis Vargas Cala “Luiki”

  1. Desde el primer día que entre a formar parte de esta familia,siendo un chaval de 14 años,supe que luiki,eres único,esas tardes de juego en el patio,los ratos que hemos pasado los lunes de San Nicolás,ect,luis siempre te llevaré en mi corazón como mi tío LUIKI,descansa en paz

  2. Manuel Benítez Fernández

    He de decir que para nosotros, los priostes, ha sido un compañero de lo mas fiel, se reincorporó al equipo con su nieto Iván y desde ese momento hasta el día antes de su fallecimiento, no ha faltado en ningún momento. Fruto de su trabajo quisimos darle el privilegio de acompañar a sus amados titulares como prioste un martes santo. Su cara de felicidad durante todo el recorrido, fué memorable e inolvidable. Se quedan en nuestros recuerdos las tardes de priostía, de trabajo y como no, de esparcimiento tras el trabajo en el patio o la sacristía, donde llegó a traernos pucheros para mitigar los frios de febrero. Te echaremos de menos compañero, pero estoy convencido que tienes sitio de privilegio allí al lado de ellos. Descansa en paz.

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